Edificio comercial para venta de vehículos y taller con tienda de accesorios y repuestos. En las dos plantas sobre rasante, el edificio consta de área de exposición, oficinas y almacén de vehículos. El taller se ubica en la planta de sótano.
Al tratarse de una edificación para la exposición y venta de vehículos, la idea principal conceptual del proyecto, fue la de introducir la trayectoria del movimiento curvo que generan los vehículos en su desplazamiento.
Además, en la composición de la distribución de la planta, se realizó un ejercicio de composición con las elipses que conforman la marca de los vehículos, destacando con éstas, los elementos principales de la edificación. El anclaje de dichas elipses, genera el acceso principal del edificio, así como la doble altura del espacio de exposición y la claraboya como elemento central que aporta iluminación a las dos plantas del área de exposición y venta.
Se introdujo la inclinación de los cristales a efectos de conseguir uno de los requisitos principales, que era captar la atención y generar un gran escaparate, visible desde todos los ángulos.
Un aspecto curioso a destacar, es que el edificio se construyó fiel a la primera propuesta realizada en la primera reunión con la propiedad y con los jefes de la marca de vehículos, sin introducir ningún cambio ni durante el desarrollo del proyecto, ni durante la ejecución de la obra.
En su momento, el edificio fue considerado uno de los edificios destacados de referencia, a nivel europeo, dentro de la marca de vehículos.